EEUU y Reino Unido vetan la importación de petroleo ruso

La medida entró en vigencia de manera inmediata en EEUU y se aplicará de manera gradual hasta detener todas las importaciones en Reino Unido este año.

EFE / Washington y Londres

Estados Unidos y Reino Unido anunciaron ayer, por separado, que prohibirán las  importaciones de petróleo, gas natural y carbón de Rusia, como castigo a la invasión de Ucrania. Aunque el presidente de EEUU, Joe Biden, reconoció que la medida va a suponer un costo para sus propios ciudadanos por el aumento del precio del combustible.

La medida entró en vigencia de manera inmediata en EEUU y se empezará a aplicar en 2022 en el caso de Reino Unido.

Por el momento, Europa se niega a decretar un embargo sobre estas importaciones rusas, que cubren el 40% de sus necesidades de gas natural y el 30% de petróleo.

Biden, anunció el veto en un discurso en la Casa Blanca, antes de partir hacia Texas, el mayor estado productor de petróleo y gas del país.

Este paso “significa que el petróleo ruso no será aceptado en puertos de EEUU y que el pueblo estadounidense asestará otro golpe fuerte a la maquinaria de guerra” del presidente de Rusia, Vladímir Putin, remarcó Biden, quien subrayó que tiene el apoyo tanto del Partido Demócrata como del Republicano.

En la práctica, la prohibición, que tiene efecto inmediato, supone el bloqueo por parte de EEUU de cualquier compra nueva de crudo, gas licuado y carbón rusos, además de cancelar las entregas de contratos existentes.

Biden explicó que EEUU ha decidido adoptar este castigo contra Moscú, pese a que muchos de los aliados europeos no se encuentran en una posición de unirse a la medida.

“Estados Unidos produce mucho más crudo a nivel doméstico que la combinación de todos los países europeos”, recordó el mandatario.

“Somos exportador neto de energía -destacó Biden-, por lo que podemos tomar un paso que otros no pueden, pero estamos trabajando de cerca con Europa y nuestros socios para desarrollar una estrategia más a largo plazo para reducir la dependencia de la energía rusa”.

Las importaciones de EEUU del petróleo procedente de Rusia suponen cerca del 8% del total, mientras que en el caso europeo es del 27%, según datos oficiales.

Costo para la población

Pese a este mensaje, Biden reconoció en su alocución que “defender la democracia” ante la invasión rusa de Ucrania va a suponer “costos” para los estadounidenses, en referencia al notable aumento del precio del combustible registrado en los últimos días.

A ese respecto, adelantó que hará todo lo posible para minimizar el incremento de los precios de la energía en EEUU y advirtió a las compañías petroleras de que no tolerará que se beneficien de la situación actual inflando precios. “Nos estamos acercando a niveles récord de producción de petróleo y gas en EEUU”, remarcó.

Un funcionario de la Casa Blanca admitió que la guerra en Ucrania ha ocasionado un incremento de 75 centavos de la gasolina para los estadounidenses, una situación ante la que el Gobierno está adoptando medidas de “mitigación”.

Reino Unido, desde 2022

El primer ministro británico, Boris Johnson, volvió a demostrar ayer su voluntad de jugar un papel clave en la presión internacional contra Moscú al anunciar un veto al petróleo ruso a partir de final de año y comprometerse a ayudar a los países europeos más afectados por la llegada de refugiados.

El jefe de Gobierno ejerció además de anfitrión en la Cámara de los Comunes del presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, que ofreció por videoconferencia el primer discurso de un líder extranjero en la cámara principal del Parlamento británico.

“Yo soy ucraniano”, declaró ante los diputados Johnson, que alabó a Zelenski por su “firmeza en la defensa de la democracia y la libertad” mientras su país afronta una invasión ordenada por el Kremlin.

El Gobierno británico reducirá gradualmente las importaciones de petróleo ruso hasta detenerlas por completo de aquí a final de año, un periodo de nueve meses que dedicará a fortalecer vías alternativas de abastecimiento, principalmente a través de Estados Unidos, Países Bajos y Oriente Medio.

El Reino Unido, donde el crudo ruso representa en torno a un 8% de la demanda, cuenta asimismo con una “significativa” capacidad de producción propia gracias a las extracciones en el mar del Norte y amplias reservas estratégicas, indicó el Ejecutivo.

Esa decisión supondrá “un nuevo golpe económico al régimen de  Putin tras su invasión ilegal de Ucrania”, dijo Johnson, que considera que el periodo de transición anunciado permitirá a las empresas “adaptarse” a la nueva situación y “proteger a los consumidores”.

El ministro de Empresas y Energía, Kwasi Kwarteng, avanzó que se está explorando asimismo la posibilidad de vetar la compra de gas natural ruso, que representa solo el 4 % del mercado británico.