Salvador Romero renuncia y su cargo queda a merced del MAS

La oposición y analistas anticipan que Romero era el equilibrio, ahora el Gobierno inclinará a su favor. El MAS dice que fue consecuente con el periodo de Añez

l presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Salvador Romero, anunció ayer que este jueves presentará su renuncia a la vocalía y presidencia, después de dirigir el Órgano Electoral durante 16 meses. En la oposición y algunos analistas advirtieron que la dimisión significa que el árbitro electoral quedará a “merced de la cooptación y de la manipulación” del Gobierno y del Movimiento Al Socialismo (MAS); desde el oficialismo se dijo que “creyeron” en el dimitente y que Romero actuó de manera “consecuente” con la conclusión del “periodo golpista”.

“Parto como llegué, hombre libre de ataduras, independiente de fuerzas políticas o intereses de grupo”, afirmó Romero y anunció que “al presentar mañana (hoy) la renuncia a la presidencia y a la vocalía, cierro una etapa personal y concluyo una fase institucional con un tribunal presto para encarar nuevos desafíos”.

El líder de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, afirmó: “Nuevamente se cierne el riesgo de que el MAS controle el OEP y la democracia se siga debilitando”. Su correligionario y diputado Carlos Alarcón afirmó que por la dimisión de Romero “el TSE queda a merced de la total cooptación, de la manipulación del MAS y del actual Gobierno, va a ser que el TSE pierda lo poco de institucionalidad que estaba tratando de construir para garantizar procesos electorales limpios y transparentes en el país”.

El analista político Carlos Börth explicó que en el TSE hay supuestamente tres vocales afines con el MAS y otros tres en contra, y con el vocal que será designado por Arce la balanza se inclinará en favor del partido azul. “El equilibrio de fuerzas dentro del TSE era precario, hay al menos tres vocales que responden a los lineamientos del MAS, la vacancia dejada será llenada por Arce, con lo que el equilibrio desaparecerá y se volcará en favor del Gobierno y el TSE habrá perdido su independencia”.

Salvador Romero fue designado como vocal del TSE el 25 de noviembre de 2019 por la expresidenta Jeanine Añez, cuatro días después la expresidenta del Senado Eva Copa le tomó el juramento y fue el primer vocal posesionado. Dirigió las elecciones generales de 2020, con siete meses de postergación por la pandemia, y las  subnacionales de 2021.

El empresario Samuel Doria Medina dijo ayer: “Romero renuncia. Deja el poder electoral en manos del MAS. Es una mala noticia para la democracia”. El expresidente Jorge Quiroga afirmó que Romero “se va cuando los gobernantes cuestionan la legitimidad del proceso democrático que les confirió su actual mando”.