LOS INDÍGENAS RESPONDEN CON BLOQUEOS DE RUTAS Decretan toque de queda en un Ecuador en crisis
El gobierno de Lasso sacó a los militares en busca de controlar las manifestaciones
En un abierto desafío al Gobierno de Ecuador, la mayor organización de indígenas cerró carreteras en tres provincias andinas en las que ayer entró en vigencia un estado de excepción y la movilización de militares para controlar manifestaciones, que llevan ya siete días.
Las protestas se mantienen en Pichincha (cuya capital es Quito) y sus vecinas Imbabura (norte) y Cotopaxi (sur), con fuerte presencia de indígenas, que representan más de un millón de los 17,7 millones de ecuatorianos, tras la declaratoria del estado de excepción en esas jurisdicciones.