LA ONU OBSERVA CON PREOCUPACIÓN ATAQUES CONTRA LA IGLESIA CATÓLICA Y LA DEMOCRACIA Iglesias y organismos de DDHH critican arresto violento de obispo de Nicaragua

El obispo Rolando Álvarez fue arrestado por la fuerza y es acusado de intentar “organizar grupos violentos”, supuestamente “con el propósito de desestabilizar al Estado de Nicaragua”, aunque no hay pruebas.

Representantes de iglesias católicas en la región, Estados Unidos (EEUU) y Europa, organizaciones de derechos humanos condenaron el arresto violento del obispo de Nicaragua, Rolando Álvarez. La ONU reaccionó con preocupación por los ataques a la iglesia y a la democracia en ese país.

La Policía de Nicaragua ingresó ayer a la fuerza al Palacio Episcopal de la Diócesis de Matagalpa (norte) y arrestó al obispo Álvarez, así como a siete de sus colaboradores, quienes se encontraban recluidos y retenidos desde el 4 de agosto pasado.

“¡Urgente! En estos momentos la Policía Nacional ha ingresado a la Curia Episcopal de nuestra Diócesis de Matagalpa”, informó esa sede eclesiástica en sus redes sociales.

Álvarez, de 55 años es acusado por la Policía Nacional de intentar “organizar grupos violentos”, supuestamente “con el propósito de desestabilizar al Estado de Nicaragua y atacar a las autoridades constitucionales”, aunque de momento no han ofrecido pruebas. “Preocúpense por llevar el traje de fiesta en el Reino de Dios”, escribió Álvarez en Twitter, pocas horas antes de ser capturado.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, está “muy preocupado” por los ataques contra la democracia y la Iglesia católica en Nicaragua, dijo uno de sus portavoces tras la detención de un obispo crítico del gobierno. Guterres “está muy preocupado por el grave cierre del espacio civil y democrático en Nicaragua, y por recientes acciones contra organizaciones de la sociedad civil, incluidas las de la Iglesia católica”, dijo el portavoz Farhan Haq en la sede de la ONU.

“Informaciones sobre una redada en la residencia del obispo de Matagalpa solo subrayan estas preocupaciones”, añadió.

El Consejo Centroamericano de Procuradores de Derechos Humanos hizo un “llamado firme a parar la represión” en Nicaragua, donde “se han ejercido acciones de persecución” contra los representantes de la Iglesia católica y de los medios de comunicación.

La presidencia del Consejo, en manos del Defensor del Pueblo de Panamá, Eduardo Leblanc, dijo en un comunicado que el pasado el pasado 4 de agosto ya había exhortado al Gobierno de Nicaragua a que reconsiderara “las acciones ejercidas contra los medios de comunicación, así como de los miembros de la Iglesia católica. Sin embargo, indica que a la fecha las acciones no han cesado y sigue la persecución, lo cual constituye graves violaciones a los Derechos Humanos.

La Conferencia de Obispos Católicos de EEUU expresó su solidaridad con el episcopado nicaragüense “al crecer las amenazas a la Iglesia católica en Nicaragua en medio de la crisis social y política local”.

“La fe del pueblo nicaragüense, que se solidariza con sus obispos y sacerdotes, es una inspiración para todos nosotros”, afirmó David Malloy, presidente del Comité sobre Justicia y Paz Internacional de la Conferencia de Obispos de EEUU, en un comunicado de la organización.

La Conferencia Episcopal de Perú (CEP) transmitió su apoyo y solidaridad a los católicos de Nicaragua y a su Iglesia tras el asalto policial de una sede episcopal y el arresto de un obispo del país centroamericano.

El arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa, denunció “hechos aberrantes” en torno al arresto en Nicaragua del obispo Álvarez, y clamó contra la “persecución” que en ese país sufren el pueblo y la Iglesia católica.

El cardenal Omella, presidente de la Conferencia Episcopal Española, reclamó “una liberación inmediata del obispo de Matagalpa”, y sus acompañantes en Nicaragua y denunció las “detenciones de sacerdotes” en el país centroamericano y los “obstáculos” que las fuerzas policiales ponen a los fieles para acceder a los templos.

El Papa no se pronuncia

Un grupo de 25 exjefes de Estado y de Gobierno de América y España emitió el miércoles un comunicado en el que manifestó su preocupación por la “persecución” del gobierno de Daniel Ortega contra la Iglesia católica en Nicaragua y pidió “una firme postura” por parte del papa Francisco. (Telam)

Pidieron “una firme postura de defensa del pueblo nicaragüense y su libertad religiosa por S.S. Francisco, cabeza de la Iglesia católica universal”.