LA ENTIDAD RENOVÓ SU DIRECTORIO Y EL NUEVO PRESIDENTE ES JOSÉ LUIS FARAH Con su nuevo presidente, la CAO exige al Gobierno uso de la fuerza pública contra los avasalladores
La Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO) exigió a las autoridades del país seguridad jurídica y uso de la fuerza pública, es decir de la Policía Boliviana, contra los avasalladores de tierras.
La demanda de la CAO se da después de que el lunes nuevamente el predio Santagro, situado en la provincia cruceña de Guarayos, fuera avasallado por un grupo de 150 personas que de manera violenta tomaron los terrenos en los que se cultiva soya. En diciembre del año pasado también se intervino el mismo predio y meses antes Las Londras.
“Si el Estado somos todos, debemos exigir a quienes lo administran acciones contundentes contra los que pretenden intervenir propiedades agrícolas bajo el pretexto de la necesidad o de gente de dudosa procedencia. Nuestro deber es producir, queremos que nos dejen hacer lo que sabemos hacer”, subrayó el nuevo presidente de la CAO, José Luis Farah, sobre los avasallamientos.
El directivo aseguró también que la entidad se enfrenta a un escenario desafiante y un entorno político en el país impredecible y a una economía en “franco deterioro” y una situación económica mundial con dificultades y elevada volatilidad. Esto porque aún se tienen los efectos de la guerra en Ucrania, la pandemia y ahora el terremoto en Turquía.
Agregó que toca vivir momentos de cambio, que lo que era para ayer es posible que no sirva para mañana. Las guerras y los cambios climáticos hacen que los precios no sean estables y que los insumos que se importan sean cada vez más caros. “La estabilidad de los precios es un mito y sabremos hacer ajustes cada que el mercado lo exija sin que el Estado quiera someternos a la pérdida bajo el pretexto de la economía popular”, enfatizó Farah.
Añadió que el nuevo Directorio trabajará y defenderá las demandas de cada uno de los subsectores productivos afiliados a la CAO y que los productores puedan enfrentar los factores negativos a nivel externo e interno. “Hemos definido estos temas como prioritarios, la seguridad jurídica y avasallamientos en particular. Buscaremos mecanismos para un mayor acceso a tecnología y mayor competitividad de los productores, sólo tenemos un evento de semilla genética mejorada”. apuntó Farah.
Aseguró que la sanidad es un aspecto fundamental para el crecimiento de la actividad agrícola y se exigirá que exista un mayor control del contrabando. También se trabajará para que Puerto Busch sea una realidad y se priorice la apertura de nuevos mercados para los productos agropecuarios.
El presidente saliente de la CAO, Mario Justiniano, indicó que en su gestión se declaró públicamente la guerra a los avasallamientos en un sin número de oportunidades, se apoyó a los productores pecuarios durante la escasez de maíz o cada vez que un sector solicitaba apoyo. “En momento relevantes, como el pedido nacional por el censo de población y vivienda, fuimos los primeros en manifestarnos públicamente y mantener una posición firme y clara ante el presidente de nuestro país”, remarcó.
“Adicionalmente a la agenda con el Gobierno nacional, se conformó un comité jurídico con los sectores que brindó soporte a más de 50 casos y productores en temas legales relacionados con el INRA, Juzgados Medio Ambientales y el Ministerio Público. Este trabajo coordinado, posibilitó intimaciones, desalojos y acciones policiales, en favor de los productores afectados”, complementó.