Copa Sudamericana: La ineficacia en los penales deja eliminado a Guabirá
La falta de eficacia para ejecutar penales en Guabirá dejó eliminado al equipo azucarero. Fue 3-2 para el conjunto chuquisaqueño, tras un 0-0 en el tiempo reglamentario.
Rafinha, Robles y Peredo, sentenciaron en contra en la tanda de los penales, dejándolo una vez más eliminado a Guabirá. Solo Maciel y Ferrufino pudieron marcar. En Independiente Jonatán Cristaldo, Gustavo Cristaldo y Navarro le dieron la clasificación a la siguiente fase de la Copa Sudamericana.
El primer tiempo mostró un nivel discreto por parte de ambos equipos, con imprecisiones constantes y escasas situaciones claras de gol. Lejos de la expectativa de un duelo dinámico y de ida y vuelta entre sucrenses y cruceños, el trámite fue trabado y con poco ritmo.
En filas azucareras, el paraguayo Marcelo Maciel fue el jugador más insistente por la banda izquierda. Buscó constantemente generar peligro por su sector, aunque le faltó claridad en la toma de decisiones en el último tramo. Incluso intentó sorprender con un remate de media distancia, pero Cuéllar controló el balón sin mayores inconvenientes.
En cuanto a las estadísticas, Guabirá tuvo mayor posesión del balón con un 59% de dominio, aunque esa superioridad no se tradujo en efectividad. Independiente, con el 41% restante, se mostró impreciso e indeciso en la elaboración, sin lograr inquietar con claridad el arco rival en los primeros 45 minutos.
Rodrigo Rivas fue el jugador más destacado en el cuadro albirojo chuquisaqueño, aportando dinámica, habilidad y velocidad en ofensiva, convirtiéndose en la principal carta de ataque del conjunto local.
Después del minuto 60, el compromiso se tornó de ida y vuelta, con ambos equipos volcados al frente y con la mirada puesta en la clasificación dentro de la serie de grupos. El trámite se hizo más intenso, aunque la falta de efectividad continuó marcando el desarrollo del encuentro.
Por su parte, Independiente también tuvo su chance sobre los 80 minutos, cuando Jonatan Cristaldo no logró darle dirección a su remate en el área, desperdiciando la posibilidad de marcar el tanto que pudo cambiar la historia del partido.
En el epílogo del juego, el árbitro ecuatoriano Cajas no se animó a cobrar un penal a favor del cuadro crueño.