Contrabandistas de combustible ganaban más de $us 3 millones diarios, según ministro
El ministro Óscar Mario Justiniano afirmó que el contrabando de combustibles genera ganancias millonarias y que no habrá pactos con los sectores que “quieren volver al pasado y se aprovechan de la población boliviana».
«Se pudo determinar que existen tres intereses bien marcados», indicó el ministro al programa A Primera Hora de EL DEBER. Entre ellos, mencionó a sectores que buscan preservar beneficios económicos derivados del contrabando de combustibles, el narcotráfico, la minería ilegal y otros negocios enmarcados en la ilegalidad.
La autoridad señaló que una parte de las organizaciones sociales aceptó el acuerdo y optó por la desmovilización, al considerar que el nuevo decreto representa un “pacto país” en el que varios sectores pudieron expresar y defender los intereses de sus bases. Sin embargo, advirtió que otros grupos continúan con medidas de presión sin un interés legítimo, generando hechos de violencia y afectando a la población.
Contrabando de combustible
El ministro explicó que el contrabando de combustible generaba una ganancia de 3 millones de dólares por día, por lo que ratificó que el Gobierno no tendrá alguna negociación o pacto con las personas que viven de esta actividad ilícita.
«No va a haber instante en el que Gobierno le dé un poco de espacio (a estos sectores) porque son los que quieren volver al pasado, quieren aprovecharse de toda la población boliviana y quieren seguir ganando más de 3 millones de dólares por día. Más de 3 millones de dólares por día que esas personas ganaban con el contrabando de combustibles», señaló el ministro.
El Gobierno no negociará con estos sectores
Justiniano ratificó que el Gobierno no negociará ni establecerá pactos con estos sectores, a los que acusó de intentar “volver al pasado” y de aprovecharse de la población boliviana mediante el caos y los bloqueos. Asimismo, identificó a nuevos liderazgos que, en el contexto preelectoral rumbo a las elecciones municipales, buscan ganar visibilidad y legitimidad política a través de medidas de presión.