China e Israel, países atrapados en la trampa de la invasión rusa a Ucrania
La ambigüedad de la respuesta de ambas naciones sólo se vio acrecentada por los magros resultados de la invasión hasta el momento y por la gran cantidad de sanciones económicas y condenas contra Rusia.
AFP y Agencias / París
La invasión rusa a Ucrania ha puesto en una posición incómoda a dos de los “aliados” del Kremlin, China e Israel, que hasta el momento han procurado hilar fino en sus declaraciones y se han abstenido de condenar o apoyar el ataque ruso a su vecino.
La ambigüedad de la respuesta de ambas naciones sólo se ha visto acrecentada por los magros resultados de la invasión hasta el momento y por la avalancha de sanciones y condenas contra Rusia por su aventura militar.
Relación “sin límites”
El presidente chino, Xi Jinping, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, brindaron por su amistad “sin límites” en un encuentro celebrado en febrero, pero un mes después, esa relación se ha visto puesta a prueba por la guerra en Ucrania.
Con la creciente indignación y sanciones internacionales contra Rusia, Pekín intenta evitar verse afectada por su asociación con Moscú mientras preserva los vínculos estrechos.
Pero China parece haber sido sorprendida por la ofensiva militar rusa, la dura resistencia ucraniana y el rechazo internacional contra la acción del Kremlin.
Pekín, que ha exigido respeto a su integridad territorial en disputas con sus propios vecinos, ha tenido que hacer equilibrios retóricos sobre Ucrania para no irritar a Rusia.
China ha defendido las preocupaciones de seguridad de Rusia en torno a Ucrania y la expansión de la OTAN, y se ha negado a condenar a Moscú.
La situación ha paralizado a China, según Richard Ghiasy, quien es experto del Hague Centre for Strategic Studies.
“Los intereses de seguridad casi siempre superan los intereses económicos en los cálculos chinos, y eso no hará que adopte una postura más pro Ucrania”, comentó el experto.
Sin mayor margen de maniobra, China ha adoptado el papel del mediador en el conflicto.
Xi urgió la semana pasada a Putin resolver la crisis mediante un “mecanismo de seguridad europea a través de la negociación”, y el ministro chino de Relaciones Exteriores dijo a su par ucraniano que Pekín “lamenta” el conflicto y que espera que las dos partes encuentren una salida diplomática.
Una solución negociada sería el escenario menos negativo para China, según los analistas.
El peor caso sería que el endurecimiento de sanciones contra Rusia, o que el fracaso de sus objetivos militares provoque un alzamiento que deponga a Putin y lleve a un gobierno pro Occidente en Moscú, que parece ser el menos probable.
El dilema israelí
En Israel, los políticos de ese país no dejan de condenar la invasión a Ucrania, pero sin señalar al invasor. El primer ministro Naftali Bennett pidió “detener el derramamiento de sangre”, aunque evitó mencionar a Vladimir Putin, y su antecesor, Benjamin Netanyahu, sugirió al Gobierno que “hable menos de lo que no se debe hablar y que se ocupe mucho más de la verdadera amenaza para nuestra seguridad”, en referencia al conflicto permanente con Irán.
El conflicto entre Rusia y Ucrania es un asunto incómodo para Israel. Para empezar, mantiene vínculos culturales y humanos con ambos países, que cuentan con importantes comunidades judías en sus naciones.

Foto: AFP
En 2019, el 70% de los inmigrantes que llegaron a Israel lo hacía desde el antiguo bloque soviético, principalmente Rusia y Ucrania. Ahora superan el millón y medio de habitantes -en un país de más de nueve millones- y ganaron peso propio en la sociedad israelí.
Pero también hay cuestiones geopolíticas en el medio. La alianza con Estados Unidos no impide a Israel entenderse con Rusia. Putin deja que el Ejército israelí libre su guerra contra Irán en territorio sirio. A Jerusalén les sirve para frenar la expansión iraní en la zona, algo que Moscú aprueba, y cualquier mensaje oficial en contra de la invasión a Ucrania pone en riesgo la propia seguridad de Israel.
Durante los últimos años, el Ejército israelí ha multiplicado los ataques aéreos contra esos grupos sin que Rusia se lo haya impedido.
“Rusia permite a Israel llevar adelante su guerra contra Irán sin impedir sin embargo que Irán continúe con sus objetivos en Siria”, afirma Itamar Rabinovich, exalto diplomático israelí que sigue de cerca la política de su país frente a Siria, donde opera un grupo pro Irán, enemigo número uno del Estado hebreo.
El Gobierno israelí mantiene la equidistancia en la guerra de Ucrania mientras sus ciudadanos se alinean con Kiev
La cúpula política se reparte los papeles para mantener una cierta equidistancia entre las partes. Aunque a nivel popular, los israelíes se han alineado mayoritariamente con Ucrania, el ministro de Exteriores ha adoptado una posición crítica con Moscú y el primer ministro elude la cuestión para no enemistarse con los rusos.
La situación Finlandia-Rusia
Como ocurre en Ucrania hoy en día, el pequeño Ejército finlandés sorprendió al mundo por su resistencia encarnizada y las severas pérdidas que provocaron en el Ejército Rojo.
Finlandia, independiente del vecino ruso desde 1917, perdió no obstante la mitad de su provincia de Carelia, lo que provocó que medio millón de personas tuvieran que dejar sus casas.
Después vino otra guerra contra la URSS, entre 1941 y 1944, esta vez con Finlandia aliada de facto con la Alemania nazi.
Durante toda la Guerra Fría, Moscú observó de cerca a este país nórdico y prohibió que se uniera a la OTAN.
En la actualidad, el conflicto en la zona pone a Finlandia en una posición expectante.
- China El presidente chino, Xi Jinping, está “inquieto” por las “dificultades” que Rusia está encontrando en su invasión de Ucrania, dijo el martes el director de la CIA, William Burns. “No anticiparon las importantes dificultades que iban a encontrar los rusos”, explicó.
- Israel El primer ministro israelí, Naftali Bennett, afirmó sus esfuerzos de mediación en la guerra entre Rusia y Ucrania . “Aunque haya pocas oportunidades de éxito, mientras haya apertura, veo como un deber moral intentarlo todo”.