ESTOS HECHOS NO DEJARON VÍCTIMAS, SEGÚN EL REPORTE OFICIAL Israel ataca a Líbano y Gaza en la mayor violencia fronteriza

Los ataques aéreos se produjeron después de que decenas de cohetes fueran disparados contra el sur y el norte del territorio israelí.

El Estado Judío lanzó ataques aéreos contra el Líbano y Gaza ayer, en represalia por las embestidas con cohetes contra su territorio, que atribuyó al grupo islamista Hamás. La violencia se está extendiendo y al menos dos mujeres murieron después que un palestino abriera fuego en Cisjordania. Además, las tensiones continúan en la mezquita Al-Aqsa, en Jerusalén, donde la Policía de Israel incursionó por segunda vez en menos de una semana.

Un Viernes Santo marcado por la mayor escalada de violencia en años entre Israel y algunos de sus vecinos. En las primeras horas de ayer, aviones israelíes lanzaron bombardeos contra el Líbano y Gaza, que según su versión estuvieron dirigidos a sitios que pertenecen a grupos militantes palestinos.

Estos ataques aéreos se produjeron después de que el jueves, decenas de cohetes, fueran disparados contra el sur y el norte del territorio israelí, embestidas que las autoridades locales atribuyeron al grupo Hamás, que controla la Franja de Gaza, y que estaría operando en el Líbano con el visto bueno de Hezbolá.

“No son disparos de Hezbolá, pero es difícil creer que no lo supiera”, afirmó Tamir Hayman, exjefe de la inteligencia militar israelí.

Al menos 34 artefactos fueron lanzados desde el Líbano y otros 25 desde Gaza, puntualizaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), las cuales señalaron que como respuesta sus aeronaves alcanzaron varios “objetivos” del movimiento islamista.

“Las FDI atacaron objetivos, incluidas infraestructuras terroristas pertenecientes a Hamás en el sur del Líbano. Las FDI no permitirán que la organización terrorista Hamás opere desde el interior del Líbano y responsabilizará al Estado del Líbano por cada fuego que emane de su territorio”, indicó la institución israelí en un mensaje difundido en su cuenta de Twitter.

En una acción inédita desde hace 16 años, al menos tres explosiones fueron registradas en la región de Tiro, en el sur del territorio libanés. Dos de esos proyectiles cayeron cerca del campo de refugiados Rashidiyeh, que acoge a personas provenientes de territorios palestinos y está ubicado en las proximidades de la ciudad homónima, señalaron reporteros de la agencia AFP.

Un tercer artefacto cayó sobre la vivienda de un campesino cerca del campamento, lo que causó daños materiales, agregó un corresponsal en la zona.

La cadena de televisión proiraní de Hezbolá, Al-Manar, aseguró que el bombardeo apuntó a tres áreas en el sur del Líbano, incluida la zona del campo de refugiados.

Estos hechos no dejaron víctimas, según declaró un miembro de la Defensa Civil del país.

Horas antes, fuertes explosiones sacudieron diferentes localidades de Gaza, cuando, según las fuerzas del país de mayoría judía, sus ataques aéreos alcanzaron 10 objetivos, incluidos túneles y sitios de fabricación y desarrollo de armas de Hamás.

Sin embargo, el Ministerio de Sanidad gazatí denunció que los bombardeos israelíes causaron daños en el Hospital Infantil Al Durra, en el enclave palestino.

“El bombardeo provocó un estado de confusión y miedo entre el personal médico, los niños enfermos y sus acompañantes (…) Es una clara violación del Derecho Internacional Humanitario y de la Convención de Ginebra, que estipula la protección de las instituciones de salud y las protege de ataques militares”, sostuvo la cartera de Sanidad en un comunicado.

Por su parte, Hamas respondió que hace “totalmente responsable a la ocupación sionista por la grave escalada y la flagrante agresión contra la Franja de Gaza y por las consecuencias que traerá a la región”.

Desde el otro lado de la frontera las advertencias continúan y amenazan con elevar aún más el conflicto.

“Golpearemos a nuestros enemigos y ellos pagarán el precio de cualquier acto de agresión”, declaró el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en un discurso televisado.

El fuego transfronterizo registrado este Viernes Santo es considerado el episodio de violencia más grave entre los territorios vecinos desde la guerra de Israel en 2006 y amenazan con llevar la confrontación a una nueva fase.