complicidad” y “condescendencia” respecto a la “persecución política
Las palabras de ambas exautoridades se produjeron un día después de que la entidad presentara su informe preliminar sobre Bolivia.
El expresidente Carlos Mesa destacó este sábado algunas partes del informe preliminar de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como la “crisis terminal” del sistema judicial. Sin embargo criticó lo que consideró una actitud condescendiente por parte de la entidad respecto a la “persecución política” en el país.
“El informe de la CIDH confirma la crisis terminal de un sistema judicial dependiente, que afecta el ejercicio de la democracia y de los derechos, y ratifica la urgencia de una reforma estructural. Pero es condescendiente con la persecución política ejercida por el actual gobierno”, escribió el líder de Comunidad Ciudadana en sus redes sociales.
En la misma línea se expresó el también exmandatario Jorge “Tuto” Quiroga, para quien el informe dejó “sabor a muy poco”.
“Su silencio, ante la persecución judicial, es esa ‘neutralidad’ que elige el lado del opresor. La ‘C’ de Comisión, en Bolivia, se convirtió en ‘C’ de Complicidad con Arce y Evo. Penoso”, manifestó.
Las palabras de ambas exautoridades se produjeron un día después de que la entidad presentara su informe preliminar sobre Bolivia, tras cuatro días de visita a cuatro ciudades.
En el escrito, la CIDH dijo haber encontrado un país “polarizado” y un sistema judicial que se aplazó. Los comisionados detectaron además falta de independencia judicial, uso excesivo de la detención preventiva, violencia contra los periodistas y abogó por la reconciliación para sanar las heridas abiertas en 2019.
Durante su paso por el país, la entidad visitó las cárceles donde se encuentran la expresidenta interina Jeanine Añez; el gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho; y el líder cocalero César Apaza. Al respecto, los comisionados se limitaron a decir que los tres “se autoidentificaron como presos políticos” y que sus “requerimientos han sido puestos en conocimiento del Estado”.
De igual forma, y tal cual sucedió con el informe del Grupo Interdisciplinarios de Expertos Independientes (GIEI), que en 2020 describió a las figuras penales de sedición y terrorismo como ambiguas —figuras por las que son procesadas exautoridades como Añez y Camacho—, la CIDH las calificó como delitos “poco claros y objetivos”.
“La existencia de tipos penales poco claros y objetivos tales como la sedición, el terrorismo y el incumplimiento de deberes, según testimonios recibidos en el marco de acusaciones de alrededor de 200 personas detenidas que se auto identifican como presos políticos”, expresaron.