NUEVOS ENFRENTAMIENTOS SE PRODUJERON EN EL NORTE Y SUR EN OTRA JORNADA DE MOVILIZACIÓN Protestas en Perú no dan tregua a una crisis que deja al menos 54 muertos y 76 heridos
Los choques se concentraron en las regiones La Libertad (norte), Arequipa y Puno (sur) con bloqueos de carreteras y batallas campales. En la región de Puno, una turba quemó la comisaría del distrito de Zepita.
Nuevos enfrentamientos en regiones del norte y sur de Perú se produjeron ayer en medio de nuevas manifestaciones en Lima contra la presidenta Dina Boluarte, que no dan tregua pese a al menos 54 muertos que dejan desde su inicio en diciembre.
Al menos 76 personas resultaron heridas durante las protestas antigubernamentales de enero en Perú y están hospitalizadas para ser atendidas de sus lesiones, informó el Ministerio de Salud en sus redes sociales.
Los choques se concentraron ayer en las regiones La Libertad (norte), Arequipa y Puno (sur), con bloqueos de carreteras y batallas campales entre los manifestantes que lanzaban piedras con hondas, y la Policía repelía con gases lacrimógenos.
En la región de Puno, una turba quemó la comisaría del distrito de Zepita e incendió un puesto aduanero en Desaguadero, en la frontera con Bolivia, informó la televisión local.
En Arequipa, segunda ciudad de Perú, decenas de pobladores intentaron por segundo día invadir la pista de aterrizaje del aeropuerto que estaba cerrado y resguardado por fuerzas del orden desde el jueves.
Miles de manifestantes desfilaban desde la tarde por Lima coreando a viva voz: “¡Dina asesina!”,“¡Esta democracia no es una democracia!, ¡Dina el pueblo te repudia!”.
Con una bandera de Yunguyo (pueblo al borde del lago Titicaca en la frontera con Bolivia) a la espalda y ataviada con un sombrero de paja blanco, Olga Mamani, de 50 años, afirma: “Queremos la renuncia de Dina. Si ella no renuncia, el pueblo no estará en paz”.
“La hoja de coca nos da fuerza para esta lucha que hemos iniciado, queremos que renuncie Dina y se cierre el Congreso (…) vamos a estar acá hasta las últimas consecuencias”, comentó Antonio Huamán, un campesino de 45 años.
En Cuzco, el servicio ferroviario a Machu Picchu, joya del turismo peruano, seguía sin reanudarse en el contexto de las protestas, mientras que el aeropuerto de Cusco reinició sus operaciones. La suspensión de trenes a Machu Picchu dejó varados al menos a 300 turistas extranjeros y locales en el pueblo de Aguas Calientes, que se halla al pie de la montaña donde se levanta la urbe incaica.
Los heridos
Los disturbios se han cobrado al menos 54 vidas – varios civiles y un policía- desde el 7 de diciembre, tras la destitución y detención del presidente Pedro Castillo, acusado de haber intentado un golpe de Estado al querer disolver el Congreso -controlado por la derecha- que estaba a punto de sacarlo del poder por presunta corrupción.
Al menos 76 personas heridas durante las protestas antigubernamentales de enero en Perú están hospitalizadas para ser atendidas de sus lesiones, informó el Ministerio de Salud.
El lunes 9 de enero fue la jornada más sangrienta en la que 17 manifestantes perdieron la vida en enfrentamientos con las fuerzas del orden en la ciudad de Juliaca, la más poblada de Puno, región fronteriza con Bolivia.
Unos 40 heridos se encuentran en el departamento de Puno. El resto de hospitalizados se reparten en Lima (17), Arequipa (13), Cuzco (3), Huancavelica (1), La Libertad (1) y Tacna (1).
El ministerio añadió que desde el 4 de enero se han dado 303 altas médicas: 197 en Puno, 64 en Cusco, 20 en Lima, ocho en La Libertad, ocho en Arequipa, dos en Apurímac, dos en Junín, una en Huancavelica y una en Tacna.
Los organizadores aseguran que las movilizaciones no cesarán hasta lograr la dimisión de la presidenta Boluarte.
Amnistía exige cese de uso de fuerza
Demanda Amnistía Internacional (AI) exigió a las autoridades peruanas el “cese inmediato del uso excesivo de la fuerza” contra las protestas en las que han muerto 44 manifestantes desde diciembre.
Petición “Exigimos a las autoridades el cese inmediato del uso excesivo de la fuerza y que estas muertes no queden en la impunidad. Rechazamos también los ataques que han sufrido periodistas y demandamos al Estado garantizar la labor de las/los periodistas”, escribió AI en Twitter.
Balance La defensora del Pueblo, Eliana Revollar, destacó que la masiva movilización antigubernamental en Lima, que congregó el jueves a miles de personas, no tuviera “un costo social” de muertos en la capital de Perú, a pesar de que sí se produjeron dos decesos en otros puntos del país.
Rechazo La crisis refleja la inmensa brecha entre la capital y las provincias pobres que respaldan a Castillo y que veían en su elección una forma de revancha contra el desprecio de Lima. “Este gobierno no nos representa, es ilegítimo para el pueblo aymara”, dijo a la AFP Ricardo Mamani.