Bolivia: El Silala es un curso de agua internacional artificialmente mejorado

El agente nacional afirmó que las canalizaciones, hechas por una empresa anglo-chilena, mejoraron sustancialmente el caudal de agua, del que hasta la fecha continúan beneficiándose empresas de ese país vecino.

Pablo Peralta M. / La Paz

Bolivia sostuvo que el Silala es un curso de agua internacional artificialmente mejorado. La postura nacional profundiza, además, en que Chile no tiene ningún derecho para usar el total del caudal. En ese marco, Bolivia alega tener derecho sobre “todo el flujo mejorado de agua” y que si Chile pretende seguir con el uso de ese “flujo mejorado”, debe negociar con el país.

“A lo largo de este proceso que lleva años de desarrollo, Bolivia sostuvo que el Silala es un curso de agua internacional artificialmente mejorado, que nace en Bolivia de varios manantiales y fluye aguas abajo. Las canalizaciones fueron hechas por una empresa anglo-chilena y mejoraron sustancialmente el caudal de agua, del que hasta la fecha continúan beneficiándose empresas chilenas”, manifestó Roberto Calzadilla, agente de Bolivia, en un pronunciamiento emitido luego de los alegatos chilenos.

Calzadilla, agente de Bolivia ante La Haya, ayer
Foto: CIJ

En sus argumentos ante los jueces de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), los abogados de Chile incidieron en que Bolivia abandonó la idea de que el Silala no es un curso de agua internacional; que los canales fueron construidos con autorización de La Paz; que Santiago no se opone a que los desmantelen, porque con o sin esas canalizaciones igual las aguas seguirán fluyendo hacia Chile.

La Moneda interpuso la demanda en junio de 2016 con el petitorio de que La Haya declare que el Silala es un curso de agua internacional, regido por el derecho internacional.

Bolivia, desde antes del litigio, reivindicó la propiedad del 100% del Silala. No obstante, cuando se interpuso la contrademanda -durante el gobierno de Evo Morales, en agosto de 2018- pidió a la CIJ, entre otras cosas, que declare que “Bolivia tiene soberanía sobre el flujo artificial de las aguas del Silala, que ha sido diseñado, mejorado o producido en su territorio”.

El agente Calzadilla indicó que, para responder a la demanda de Chile, Bolivia encargó al Instituto de Hidráulica Danés un estudio, “estableciendo que una parte de las aguas del Silala fluyen de manera natural hacia Chile y que dicho flujo fue mejorado por las canalizaciones realizadas en territorio boliviano”.

“Chile no tiene ningún derecho adquirido para hacer uso del total del caudal del Silala. Uno, porque Bolivia tiene el derecho de disponer sobre las canalizaciones hechas en su territorio y por ende tiene derecho sobre todo el flujo mejorado de agua. Y dos, porque en los cursos de agua internacional rige la regla del uso equitativo y razonable en beneficio de ambos países, por lo que Chile no puede tener derecho al uso total como efectúa en la actualidad”, indicó.

En ese marco, Calzadilla señaló que Bolivia expresó interés por revitalizar los bofedales existentes en su territorio que se han visto severamente afectados por la canalización, y que Chile debe negociar si pretende continuar con el uso del flujo mejorado.

Durante la presentación de sus alegatos, Ximena Fuentes, agente de Chile, señaló que los estudios que realizó Bolivia, en el marco de la demanda, confirman que las aguas del Silala fluyen de forma natural hacia Chile.

“Estos estudios, presentados en la contramemoria de Bolivia, vienen a confirmar lo que negó durante años, en el periodo entre 1999 y septiembre de 2018, a saber, que el río Silala fluye de forma natural a lo largo de la pendiente topográfica”, dijo.

Además de Fuentes, presentaron los alegados de Chile los juristas Johanna Klein Kranenberg,  Stephen McCaffrey, Laurence Boisson Des Chazournes y Sam Wordsworth.

Klein Kranenberg indicó que Santiago tomó nota “del reconocimiento” de Bolivia de que el Silala es un curso de agua internacional, “con la excepción de una parte de las aguas que Bolivia denomina su flujo artificial”, causado por los canales.

La jurista sostuvo que los canales fueron construidos por una empresa inglesa con una licencia otorgada por Bolivia, “de lo que se deduce que los canales y el supuesto flujo artificial no son en modo alguno atribuibles a Chile”.

“La demanda actual de Bolivia es que los canales han aumentado el agua superficial del río Silala (…).  Bolivia alega que el agua artificial de alguna manera está exenta de la aplicación de los principios aceptados del derecho internacional del agua”, agregó la jurista.

McCaffrey, quien no estuvo presente, pero cuyo alegato fue leído por otro jurista, indicó que el petitorio de Bolivia plantea una seria amenaza a la estabilidad que aporta la ley internacional sobre usos de aguas internacionales. “La reivindicación de soberanía sobre un flujo artificial pensamos que fue inventada por Bolivia para los fines específicos de este caso”, aseguró.

El abogado Wordsworth sostuvo que la licencia para la construcción de los canales la concedió Bolivia, por lo que ese dato “es fatal para todas las cuestiones que Bolivia plantea con respecto a los canales”.

“Ya sea como agua superficial o subterránea, con o sin los canales excavados hace tiempo en territorio boliviano, las aguas del Silala fluyen y seguirán fluyendo cerro abajo, hacia Chile, como lo han hecho durante miles de años”, concluyó.

Silala es un curso de agua internacional artificialmente mejorado, que nace en Bolivia de varios manantiales y fluye aguas abajo

Roberto Calzadilla, Bolivia

Estos estudios, presentados en la contramemoria de Bolivia, vienen a confirmar lo que Bolivia negó durante años

Ximena Fuentes, Chile