Sucre: Renuncias, carencias y sobrecarga afectan a la UTI del Santa Bárbara
Los médicos reclaman mejor organización y condiciones de trabajo frente a la pandemia
Correo del Sur Digital conoció que, en los últimos tres meses, cinco profesionales renunciaron a sus cargos en el hospital, uno de ellos en las últimas horas, lo que dejaría al nosocomio con un solo intensivista. Otros no descartan tomar la misma decisión en estos días; advierten falta de condiciones de trabajo y seguridad para atender a pacientes con covid-19, según revelaron fuentes que prefirieron no identificarse.
“Están comprando más ventiladores, cuando no hay gente que los maneje”, remarcaron.
Sostienen que no reciben suficientes insumos de bioseguridad y que deben invertir su propio dinero para adquirirlos. Asimismo, quienes resultaron infectados, tuvieron que costearse los tratamientos y no advirtieron mayor preocupación de las autoridades del hospital y de salud, según afirmaron.
A ello se suma la elevada carga laboral, por el aislamiento que los profesionales deben cumplir tras atender casos de coronavirus o resultar infectados. Algunos trabajaron hasta 48 horas seguidas en doble turno, según testimonios de personal que no ve, además, mayor involucramiento de otras áreas.
Otra preocupación es la falta de oxígeno para los pacientes, que arriesga sus vidas: “Nuestros colegas ingresan a tratar de arreglar un problema que Administración y Dirección deberían resolver”, afirmaron al remarcar que es un asunto que se arrastra desde que empezó todo.
Por el contagio, algunos trabajadores tuvieron que ser internados o buscar donantes de plasma hiperinmune para su recuperación.
También aseguraron que los contratos de consultoría que entregó el Ministerio de Salud al hospital fueron asignados a personal que no atiende los casos de coronavirus.
En una última entrevista con Correo del Sur Radio (90.1 FM), la directora del principal nosocomio de Chuquisaca, Melissa Moore, reveló ayer que durante la pandemia, la planta de trabajadores se vio mermada por vacaciones, bajas médicas, aislamientos y también por renuncias.
“Tenemos también el problema de colegas de enfermería, auxiliares de enfermería que, a medida de que vamos ingresando, obviamente, el temor por el contagio y de llevar a sus domicilios (el virus) es alto, y van renunciando. Tenemos las bajas en este sentido, por renuncias, miedo, temor…”, indicó.